info
pdf
HEPATOMEGALIA[A]
Anamnesis[B] + Exploración Física[C]
X
  1. HEPATOMEGALIA

    Se define hepatomegalia como el aumento patológico del tamaño del hígado por encima del valor normal esperado para la edad (Tabla 1), detectado mediante examen físico y/o confirmado por métodos de imagen. Se mide la distancia entre el borde superior y el inferior por debajo del reborde costal derecho en la línea media clavicular1. En la exploración clínica será considerado patológico:

    • En recién nacidos: borde hepático más de 3 cm por debajo del reborde costal derecho.
    • En niños hasta los 2 años: borde hepático más de 2 cm de dicho reborde.
    • Niños mayores de 2 años: borde hepático más de 1 cm de dicho reborde.

    La confirmación ecográfica es obligatoria ante la duda clínica o hallazgos discordantes.

    Hay que saber distinguir aquellas situaciones clínicas que pueden condicionar la palpación de una “falsa hepatomegalia”1,3: pectus excavatum, procesos respiratorios que cursan con descenso del diafragma (broncoespasmo, neumotórax), lóbulo de Riedel, masas abdominales (quiste de colédoco, masa retroperitoneal, abscesos perihepáticos, vesícula biliar distendida).

    La hepatomegalia constituye un signo clínico relevante, asociado tanto a enfermedades hepáticas primarias como a trastornos sistémicos, metabólicos, infecciosos, congestivos y neoplásicos. La Tabla 2 resume los mecanismos fundamentales por los que se puede originar1,2.

     

X
  1. Tabla 1.  Tamaño normal del hígado en función de la edad

    Edad

    Longitud (cm)

    Pretérmino

    4-5

    A término

    5-6,5

    1-5 años

    6-7

    5-10 años

    7-9

    10-16 años

    8-10

     Modificado: Telega 2023. En: Nelson Pediatric Symptom-Based diagnosis.

     

X
  1. Tabla 2. Etiopatogenia de la hepatomegalia

    Mecanismos

    Causas

    Enfermedades

    1. INFLAMACIÓN

    Infecciones

     

     

    Toxinas

    Drogas

    Hepatitis autoinmune

    Colagenosis

    Virus: VHA, VHB y VHC, VEB, CMV, echovirus, adenovirus.

    Bacterias: fiebre tifoidea, endocarditis, sepsis, brucelosis. TBC.

    Hongos.

    Parásitos: Toxoplasma, leishmania, malaria.

     

     

    Lupus eritematoso, sarcoidosis, Artritis Juvenil idiopática.

    2. DEPÓSITO EXCESIVO

    Glucógeno

     

    Grasa y lípidos

     

    Metales

    Proteínas anormales

    Glucogenosis, diabetes mellitus, nutrición parenteral, alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono (fructosemia, galactosemia).

    Obesidad, esteatosis, enfermedad de Wolman, enfermedad de Niemann-Pick, enfermedad de Gaucher, alt. oxidación de ácidos grasos.

    Enfermedad de Wilson, hemocromatosis.

    Déficit de alfa-1-antitripsina

    3. INFILTRACIÓN CELULAR

    Neoplasias

     

    Tumores/metástasis

    Quistes

    Hemofagocitosis

    Hematopoyesis extramedular

    Hemólisis

    Hepatoblastoma, hepatocarcinoma, hemangioma, hemangioendotelioma, teratoma, hiperplasia nodular focal.

    Leucemia, linfoma, neuroblastoma, tumor de Wilms.

    Poliquistosis hepática, parásitos.

     

     

    Anemia hemolítica.

    4. CONGESTIÓN DEL FLUJO SANGUÍNEO

    Suprahepática

     

    Intrahepática o prehepática

    Insuficiencia cardiaca, pericarditis restrictiva, obstrucción de venas suprehepáticas. (Sd. Budd-Chiari).

    Enfermedad venoclusiva, cirrosis hepática, hipertensión portal, trombosis portal.

    5. OBSTRUCCIÓN BILIAR

    Extrahepática

    Intrahepática

    Litiasis biliar, quiste de colédoco, atresia biliar extrahepática.

    Atresia biliar intrahepatica, fibrosis quística, Sd. de Alagille.

     

X
  1. ANAMNESIS

    El diagnóstico comenzará con una historia clínica exhaustiva2-4, identificando posibles causas, para así orientar el diagnóstico diferencial.

    Antecedentes personales:

    • Embarazo: factores de riesgo (infecciones congénitas, adicción a drogas, crecimiento intrauterino retrasado, transfusiones…).
    • Periodo neonatal: canalización de la vena umbilical (hipertensión portal por cavernomatosis portal), ictericia neonatal, incompatibilidad ABO o Rh (hematopoyesis extramedular por hemólisis), pruebas metabólicas, nutrición parenteral prolongada o retraso en la eliminación del meconio (fibrosis quística).
    • Desarrollo psicomotor: clave en metabolopatías. Peguntar sobre antecedentes de convulsiones.
    • Antropometría: indagar sobre el crecimiento y la introducción de alimentación complementaria (aversión a la fruta en fructosemia).
    • Historia previa de cardiopatía (descompensación). Antecedente de inmunodeficiencia, enfermedad inflamatoria intestinal (colangitis esclerosante). Artralgias, exantemas (colagenosis).
    • Calendario vacunal y exposición ambiental (contacto con animales o viajes a áreas endémicas).
    • Uso de fármacos y/o tóxicos (antiinflamatorios no esteroideos, isoniazida, propiltiouracilo, sulfonamidas, productos de herbolarios…).

    Antecedentes familiares:

    • Historia familiar de hepatopatía, colecistectomía, anemia, ictericia o esplenectomía.
    • Historia familiar de mortinatos o alteraciones neurodegenerativas, hepáticas o psiquiátricas sugiere enfermedad metabólica.

    Enfermedad actual:

    • Interrogar sobre datos de infección: fiebre, exantemas, aparición de adenopatías, astenia, odinofagia…
    • Síntomas de enfermedad hepática: de colestasis (coluria, acolia, ictericia, prurito), de insuficiencia hepática (diátesis hemorrágica, hipoglucemia, encefalopatía), de hepatitis aguda: anorexia, astenia, vómitos, febrícula, coluria, dolor abdominal en hipocondrio derecho.
    • Síntomas tumorales: malestar, astenia, palidez, distensión abdominal, fiebre prolongada, pérdida de peso, cambio de ritmo intestinal.
    • Investigación de errores congénitos del metabolismo: en recién nacidos, cuadro inespecífico con periodo libre de síntomas (vómitos, letargia, rechazo de las tomas, mala succión, hipotonía, apneas, dificultad respiratoria o “aspecto séptico”). En lactantes, manifestaciones hepáticas y extrahepáticas de carácter grave, precipitadas por infecciones intercurrentes, vómitos y ayunos prolongados. En niños mayores, preguntar por clínica de hipoglucemia (palidez, sudoración) ante ayunos prolongados (en glucogenosis).

     

X
  1. EXPLORACIÓN FÍSICA

    La exploración física1,2,5 es un elemento clave en la evaluación y orientación del diagnóstico etiológico. Valora la gravedad del proceso. No debe centrarse exclusivamente en la exploración abdominal, ya que, en numerosas ocasiones, la valoración global del paciente y de otros órganos y sistemas aporta datos determinantes para el diagnóstico (Tabla 3)1,2.

    • Inspección: detectar ictericia cutáneo-escleral, palidez, equimosis o petequias, así como signos cutáneos sugestivos de hepatopatía crónica (arañas vasculares o spiders, eritema palmar, circulación colateral abdominal o acropaquías).
    • Palpación: expresar tamaño hepático en centímetros, homogeneidad, consistencia, características del borde hepático (características normales: blando, de borde afilado y no doloroso). En cirrosis, es de consistencia dura, superficie y bordes irregulares. En tumores, la superficie es de aspecto nodular. El dolor aparece solo en hepatomegalias de instauración brusca por distensión de la cápsula de Glisson. Exploración del bazo (esplenomegalia).
    • Percusión: descartar ascitis.
X
  1. Tabla 3.  Datos clínicos de utilidad en el diagnostico de hepatomegalia

    Signos y síntomas

    Diagnósticos posibles

    Fiebre

    Enfermedades sistémicas (tumores, colagenosis), Infecciones virales, absceso hepático, síndrome hemofagocítico

    Esplenomegalia

    Hipertensión portal, enfermedades de depósito, infiltración, hematopoyesis extramedular

    Ascitis

    Hipertensión portal, síndrome Budd-Chiari

    Masa

    Tumores, enfermedad poliquística renal

    Vómitos/diarrea

    Reye, defectos de oxidación de ácidos grasos, acidemias orgánicas, defectos del ciclo de la urea, glucogenosis I y III, intolerancia hereditaria a la fructosa, fallo hepático fulminante, Wolman

    Fallo de medro

    Glucogenosis, intolerancia hereditaria fructosa, acidemias orgánicas, Wolman, fibrosis quística

    Fibrosis quística y enf colestásicas

    Olor especial

    Hedor hepático (fallo hepático por hiperamoniemia)

    A pies sudados (acidemias orgánicas), a repollo (tirosinemia), a ratón (fenilcetonuria)

    Rasgos dismórficos

    Trastornos metabólicos y enfermedades depósito

    Deterioro neurológico

    Trastornos peroxisomales, lisosomales, Wilson, mucopolisacaridosis, porfiria, hiperamoniemia

    Piel

    Exantemas

    Hemangiomas cutáneos

    Purpura

    Lesiones hemorrágicas (petequias, equimosis…)

     

    Infecciones virales, colagenosis

    Hemangiomatosis

    Infección TORCH

    Neoplasias

    Ojos

    Cataratas, anillo de kayser-fleiser

    Embriotoxon posterior

    Coriorretinitis

    Mancha rojo cereza

     

    Wilson

    Alagille

    Infección TORCH

    Lipidosis

    Modificado: Telega 2023. En: Nelson Pediatric Symptom-Based diagnosis. 

     

NO
Signos de alarma[D]
Recién nacidos[E]
¿Contexto?
Proceso agudo infeccioso sin datos de gravedad
Repetir exploración en 5-7 días
X
  1. SIGNOS DE ALARMA

    En un niño con hepatomegalia, la orientación inicial nos debe permitir distinguir si nos enfrentamos a un proceso que requiere atención hospitalaria urgente6. Se derivará con carácter urgente: la presencia de fiebre con mal estado general, alteración del estado general (letargo, somnolencia, confusión), ictericia progresiva, vómitos persistentes, dolor abdominal intenso, sangrado (epistaxis, gingivorragias, hematemesis o melenas) o sospecha de masa tumoral. También son signos de alarma la aparición de datos de insuficiencia cardiaca, ascitis, edemas, coluria y acolia, o la rápida progresión del tamaño hepático (hepatomegalia masiva)3.

X
  1. RECIÉN NACIDOS

    En los recién nacidos y lactantes menores de 6 meses4, por las particularidades propias a su edad, ante la presencia de hepatomegalia, sobre todo si se acompaña de colestasis7, se debe remitir a un centro hospitalario con el fin de agilizar la detección precoz de enfermedades potencialmente graves susceptibles de recibir un tratamiento eficaz que modifique notablemente su pronóstico.

     

EN TODOS LOS CASOS
Pruebas de primer nivel[F]
Hemograma con reticulocitos.
Coagulación. Proteínas totales y albúmina.
Glucosa, urea, creatinina, iones y gasometría.
Perfil hepático y enzimas musculares. Perfil lipídico.
Sistemático/sedimento de orina. Urocultivo.
Ecografía abdominal (Doppler si es posible)
NO
¿Se confirma?
X
  1. PRUEBAS DE PRIMER NIVEL

    En todos los casos de hepatomegalia se deben realizar los estudios complementarios de primer nivel2 lo más rápido posible para poder orientar el diagnóstico y plantear estudios posteriores. En los casos de sospecha de un proceso infeccioso agudo sin signos de gravedad, se puede esperar 5-7 días y repetir la exploración.

    Estudios de laboratorio:

    • Hemograma con reticulocitos y frotis de sangre periférica.
    • Coagulación (TP/INR). VSG. Proteínas totales y albúmina.
    • Glucosa, urea, creatinina, iones y gasometría con lactacto.
    • Perfil hepático (AST, ALT, FA, GGT, BT/BD) y enzimas musculares (CPK, aldolasa)
    • Perfil lipídico (CT/LDL/ HDL y triglicéridos)
    • Sistemático/sedimento de orina. Urocultivo.

    Estudios de imagen:

    Ecografía abdominal (doppler si es posible): determina tamaño y estructura hepática. Masas (sólidas/quísticas). Anatomía biliar, cálculos y barro biliar. Flujos del sistema vascular, descarta hipertensión portal. Se considera hepatomegalia si el diámetro longitudinal a nivel de la línea medio clavicular es mayor a 2 DE de la media acorde a la edad y talla del paciente8 (Tabla 4).

X
  1. Tabla 4.  Hepatomegalia y esplenomegalia medidas ecográficas

    Medida

    Longitudinal

    Lóbulo derecho

    Hígado

    Edad (meses)

    Talla media (cm)

    Longitud p95 (mm)

    Límite sugerido de normalidad

    1-3

    64

    82

    90

    4 - 6

    73

    86

    95

    7 – 9

    79

    90

    100

    12 - 30

    85

    98

    105

    36 - 59

    86

    105

    115

    60 - 83

    100

    124

    125

    84 - 107

    105

    123

    130

    108 - 131

    105

    128

    135

    132 - 155

    115

    136

    140

    156 - 179

    118

    136

    140

    180 - 200

    121

    139

    145

    Medida

    Longitudinal

    Bazo

     

    Edad (meses)

    Talla media (cm)

    Longitud p95 (mm)

    Límite sugerido de normalidad

    1-3

    64

    65

    70

    4 - 6

    73

    67

    75

    7 – 9

    79

    74

    80

    12 - 30

    85

    82

    85

    36 - 59

    86

    88

    95

    60 - 83

    100

    100

    105

    84 - 107

    105

    100

    105

    108 - 131

    105

    100

    110

    132 - 155

    115

    108

    115

    156 - 179

    118

    118

    120

    180 - 200

    121

    115

    120

    Modificado: Konus 1998.

Remitir urgente al hospital
Alta
¿Fallo hepático?[G]
¿Hallazgos específicos?
NO
Estudio dirigido[H]
Remitir al especialista correspondiente
X
  1. ¿FALLO HEPÁTICO?

    El fallo hepático agudo9 es una condición clínica grave de pérdida rápida de la función hepática en niños sin enfermedad hepática crónica previa. En pediatría, la encefalopatía hepática puede estar ausente o ser difícil de reconocer, por lo que el diagnóstico se basa principalmente en la alteración de la coagulación (INR ≥1,5 con encefalopatía o ≥2,0 sin ella) que no corrige con vitamina K. Otros datos de insuficiencia hepática son: hipoglucemia, hipoalbuminemia, disminución de colinesterasa y colesterol. Asocia elevación de enzimas de necrosis (AST/ALT), de bilirrubina directa y de hiperamoniemia (por disminución de depuración). Aquellos pacientes con hepatomegalia y analítica compatible con fallo hepático deben ser ingresados en una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos y valorar ser derivados de forma inmediata a un centro hospitalario con programa de trasplante hepático.

     

X
  1. ESTUDIO DIRIGIDO

    Según los diferentes patrones específicos se derivará al especialista correspondiente para completar estudio y/o tratamiento dirigido.

    • Predominio de patrón de necrosis: elevación importante de AST y ALT, con poca elevación de bilirrubina directa, GGT y fosfatasa alcalina. Existen algoritmos específicos para el diagnóstico escalonado de la hipertransaminasemia en población pediátrica10. Entidades hepáticas más frecuentes: hepatitis víricas11 (serologías VHA, VHB, VHC, VEB/ CMV y adenovirus), hepatitis autoinmune12 (hipergammaglobulinemia/positividad anticuerpos/biopsia hepática); enfermedad de Wilson13 (ceruloplasmina/cobre en orina y tejido hepático/gen ATP7B); esteatosis hepática metabólica14 (obesidad/síndrome metabólico/ecografía/elastografía) tóxicos15 (fármacos y productos naturales). Causas extrahepáticas16: infecciones sistémicas, miopatías, rabdiomiolisis…
    • Predominio de patrón colestásico: elevación de bilirrubina directa (>1 mg/dL o >20% de la total), GGT y fosfatasa alcalina, con afectación leve de AST y ALT. Se manifiesta por ictericia, coluria e hipoacolia/acolia. El proceso diagnóstico difiere según la edad, dado que las causas de colestasis en el niño mayor varían significativamente respecto al lactante7. Entidades destacables: atresia vías biliares (AVB)17 (causa más grave y urgente), hepatopatías genéticas/metabólicas18 (colestasis intrahepática familiar, déficit de alfa-1-antitripsina…), infecciones y problemas obstructivos (quiste colédoco, colelitiasis19…), donde la ecografía adquiere especial relevancia.
    • Esplenomegalia: hallazgo ecográfico8 (diámetro longitudinal craneocaudal medido en un corte intercostal en eje largo que excede a 2 DE de la media acorde a la edad y talla del paciente) (Tabla 4). Pensar en: infecciones (mononucleosis infecciosa, VIH, leishmaniasis visceral20), hematológicas (leucemia/linfomas)21,22, enfermedades de depósito23-25 (lisosomales, mucopolisacaridosis, glucogenosis), AVB17, hipertensión portal26, insuficiencia cardiaca congestiva27.
    • Patrón hemólisis: anemia normocítica-normocrómica, reticulocitosis, aumento de la bilirrubina indirecta y LDH y disminución de haptoglobina, frotis sanguíneo con alteraciones morfológicas ± esplenomegalia. Predominio de entidades hematológicas28. Etiología: anemia hemolítica autoinmune (test Coombs positivo), esferocitosis (frotis sanguíneo), déficit de 6GPD, drepanocitosis, talasemias (hepatomegalia por eritropoyesis extramedular), microangiopática (síndrome hemolítico urémico, púrpura trombótica trombocitopénica), infecciones (VEB, CMV, malaria…), enfermedades hepáticas crónicas (Wilson13, hepatitis autoinmune12…).
    • Otros: blastos (neoplasia hematológica)21,22; hepatoesplenomegalia + pancitopenia con reticulocitosis (hiperesplenismo); hepatoesplenomegalia + fallo de medro + pancitopenia con reticulocitopenia + hipoglucemia + acidosis metabólica con trastornos electrolíticos + alteraciones de la coagulación e infecciones recurrentes (enfermedad de depósito)23-25; hepatomegalia dura, nodular o masa abdominal (tumor hepático)29. En orina: cetonuria (enfermedad metabólica), cuerpos reductores positivos (galactosemia), hemoglobinuria o hemosiderinuria (anemia hemolítica)28.
Pruebas de segundo nivel[I]
Valorar remitir al especialista[J]
X
  1. PRUEBAS DE SEGUNDO NIVEL

    Las pruebas de laboratorio de segundo nivel6 se realizarán en función de la sospecha clínica:

    • Infección: serologías (virus hepatitis A, B, C, Torch, VEB, VIH). Hemocultivo. Si no realizado frotis periférico (leishmaniasis). Mantoux. Parásitos en heces.
    • Encefalopatía:
    • Sospecha metabólica: ceruloplasmina, alfa-1-antitripsina en sangre, ácidos orgánicos en orina, aminoácidos plasma, aminoácidos plasma y orina. Acilcarnitinas, carnitina. Ácidos láctico y pirúvico. Galactosa-1-fosfato-uridiltransferasa. Succinilacetona orina. Isoformas de transferrina.
    • Sospecha de hepatopatía: serologías virus hepatotropos, alfa-1-antitripsina/fenotipo. Proteinograma, test de cloro en sudor. Autoinmunidad (ANA, Ac antitransglutaminasa, Ac antimúsculo liso, anti-LKM). Inmunoglobulinas. C3 y C4. Metabolismo cobre y hierro.
    • Patología tumoral: alfa-fetoproteína, otros marcadores.

    A nivel de pruebas de imagen se pueden valorar:

    • TAC/RMN abdominal: definir lesiones focales (tumores, quistes o abscesos).
    • Gammagrafía HIDA, colangiografía: patología biliar.
    • Ecocardiograma: sospecha patología cardiaca o signos de insuficiencia cardiaca.

    Otras pruebas que considerar, como la exploración oftalmológica con fondo de ojo: enfermedad Wilson (anillo de Kayser-Fleischer, cataratas); galactosemia (cataratas); enfermedades de depósito de lípidos (mancha rojo cereza); infección connatal (coriorretinitis); síndrome de Alagille embriotoxon posterior).

    El lugar de realización de estas pruebas (primaria vs. especializada) dependerá de la organización, experiencia y posibilidades de cada zona.

X
  1. VALORAR REMITIR AL ESPECIALISTA

    Criterios de derivación a atención especializada a considerar:

    • Cuando no se ha llegado al diagnóstico con las pruebas de primer (segundo)*
    • Cuando se ha llegado al diagnóstico con las pruebas realizadas, pero el paciente precisa un tratamiento y seguimiento hospitalario.

    *Aquellas pruebas que estén disponibles en atención primaria según la zona.

    La derivación ha de ser inmediata en los siguientes casos:

    • Presencia de insuficiencia hepática.
    • Irritabilidad marcada y/o alteraciones en el comportamiento.
    • Sospecha de enfermedad hepática (colestasis sintomática en lactante, hipertransaminasemia >10 veces el valor laboratorio…).
    • Sospecha de enfermedad metabólica, sobre todo si es recién nacido.
    • Sospecha de enfermedad grave (insuficiencia cardiaca congestiva, proceso infiltrativo).
    • Sospecha de enfermedad infecciosa susceptible de tratamiento hospitalario (kala-azar, paludismo, hidatidosis, VIH…).
Derivar a gastroenterólogo/hepatólogo
Pruebas de tercer nivel[K]
NO
¿Hallazgos específicos?
X
  1. PRUEBAS DE TERCER NIVEL

    Las pruebas de tercer nivel se realizarán en el medio hospitalario y quedan reservadas para el especialista correspondiente.

    En el caso de enfermedades de etiología hepática, será el gastroenterólogo o el hepatólogo, según el área, el encargado de solicitarlas:

    • Ampliación de autoinmunidad, solicitar déficit de lipasa ácida lisosomal…
    • Estudio genético: en la actualidad se basa en técnicas de Secuenciación de Nueva Generación (NGS)30, principalmente de forma escalonada: 1º Paneles de genes diana, 2º Exoma clínico basado en las características fenotípicas del paciente definidos con la nomenclatura de HPO (Human Phenotype Ontology) y 3º Exoma completo31.
    • Biopsia hepática32: prueba invasiva reservada para el final del proceso diagnóstico, dado los avances en métodos no invasivos (estudios bioquímicos, técnicas de imagen y análisis genéticos). Debería realizarse en aquellos casos en los que los resultados de los estudios complementarios no identifican una etiología específica, y en los casos en los que sea necesario conocer con más precisión el grado de afectación hepática (pronóstico). Se suele realizar punción guiada por ecografía.

    Según la sospecha, otras pruebas a realizar en este punto: biopsia cutánea (Gaucher, Niemann-Pick, Wolman, depósito de ésteres de colesterol, Zellweger y trastornos de la glicosilación), biopsia muscular (enfermedad mitocondrial), aspirado de médula ósea (proceso hematológico maligno, de leishmaniasis o de síndrome hemofagocítico), biopsia de glándula salival (hemocromatosis neonata), angio-TAC/ Angio-RMN (sospecha de patología vascular).